A las buenas. Pues no me va nada mal inglés, en estos primeros meses de curso; aunque para ser sinceros, no hago más que repasar cosas que había olvidado. Por algo se empieza. Las clases hasta me parecen amenas, aunque no tanto como para hacerles publicidad aquí.
Se acerca fin de año, y tengo buenos planes, muy buenos. Eso ayuda a que deje de fustigarme con el Athletic, que sigue su particular Via Crucis camino del infierno, aunque ayer sacáramos un punto del Sardinero, mal que le pese a José Ramón De la Marrana y su Grupo RISA (y pensar que éste tipo fue el "salvador" del periodismo deportivo al jubilar a García; manda huevos). Pero en fin, qué vamos a esperar en un país donde el presidente del Congreso llama "hijos de puta" a quienes votan en contra de colocar un retrato de no sé qué Santa en su presuntamente aconfesional cámara de los diputados (la llamo Santa porque sería buena mujer; lo de Virgen, no me lo creo).
Sigo yendo al cine, en breve colocaré el ranking 2008 de las mejores y peores películas que según mi humilde criterio he visto en pantalla grande. No sé si el año ha sido mejor o peor que otros, ya lo comprobaré, lo que sigo convencido es de que la gente cada vez tiene peor educación. Desde Freedonia, ese blog con pocos pero escogidos lectores, reivindico el cierre hermético de las salas una vez comience la película, la censura de todo tipo de alimento que no sean las socorridas palomitas, y un cuerpo especial de Mossos d'Esquadra que se dedique a despellejar al primero que moleste a su vecino (que en eso los Mossos tienen experiencia).
No quisiera despedirme sin antes mandar un saludo a Renfe y sus apestosos vagones de Cercanías, que ya huelen mal aunque vayan vacíos, aparte de ir con retraso sea cual sea la hora del día (punta o antipunta), y cómo no, a esos viajeros que no saben que el desodorante se inventó hace años (y según AXE atrae a pibitas potentes; ni que sea por ello deberían probarlo), y a los que les ha dado por utilizar el móvil como si fuera un radiocasette de los 80, haciéndonos escuchar esa bazofia que llaman reggeaton, operaciontriunfito, o en el mejor de los casos, su fe por la iglesia Bisbaliana.
Se acerca la Navidad, y salvo por ver, estar, comer, abrazar, besar y sentir a/con/por esas personas cojonudas que están en mi vida, me pongo de mala leche. A todos vosotros; os quiero. No me falléis.
Harpo